Praśna Upanishad

Una persona muy querida para mí me preguntó el otro día que decía cuando decía Prana.
Así que aquí está la respuesta; en el Upanishad (“La respiración de la vida”).

 

PraśnaUpanishad

 

PRIMERA PREGUNTA

¡Adoración al Ser Supremo! ¡Harih, Om!
Sukesas, Bharadvaga, y Saivya Satyakarna, y Sauryayanin Gargya, y Kausalya Asvalayana, y Bhargava Vaidarbhi, y Kábandhin Katyayana, éstos fueron devotos de Brahma, firmes en Brahma, buscando el Brahma Supremo. Ellos pensaban que el venerable Pippalada podría hablarles de todo eso, y por lo tanto cogieron combustible en sus manos (como discípulos) y fueron a él.
Ese Rishi les dijo: “Permaneced aquí un año más, haciendo penitencias y abstinencia y teniendo fe; entonces podréis hacer las preguntas que deseéis, y si sabemos os las responderemos todas”.
Entonces Kabandhin Katyayana se acercó a él y le preguntó: “Señor, ¿de dónde nacen estas criaturas?”
El respondió: “Pragapati (el señor de las criaturas) se sentía deseoso de criaturas (pragah). Hizo penitencias, y después de esto produjo un par, materia (rayi) y espíritu (prana), pensando que juntos producirían criaturas para él en muchas formas.
“El sol es espíritu, la materia es la luna. Todo esto, lo que tiene y lo que no tiene cuerpo, es materia, y por lo tanto el cuerpo en verdad es materia.
“Ahora bien, Aditya, el Sol, cuando sale, va hacia el Este, y así recibe en sus rayos a los espíritus del Este. Y cuando ilumina el Sur, El Oeste, el Norte, el Cenit, el Nadir, los cuartos intermedios y todo lo demás, recibe en sus rayos a todos los espíritus.
“Así él se eleva, como Vaisvanara (que pertenece a todos los hombres) tomando todas las formas, como espíritu, como fuego. Esto ha sido dicho en el siguiente verso:
“Ellos conocían a aquel que toma todas las formas, el dorado, que sabe todas las cosas, que asciende a lo más alto, solo en su esplendor, y nos calienta; el de los mil rayos, que habita en cien lugares, el espíritu de todas las criaturas, el sol, se eleva.
“En verdad el año es Pragapati y de ahí salen dos caminos, el del Sur y el del Norte. Ahora bien, aquellos que aquí creen en sacrificios y donaciones piadosas, obtienen la luna solamente como su mundo futuro, y vuelven de nuevo. Por lo tanto los Rishis que desean descendencia, van hacia el Sur, y ese camino de los antepasados es materia (rayi).
“Pero aquellos que han buscado el Ser por penitencia, abstinencia, fe y conocimiento, obtienen por el camino del Norte a Aditya, el sol. Este es el hogar de los espíritus, el inmortal, libre de peligro, el supremo. De ahí no vuelven, porque es el final. Así reza el Sloka:
“Algunos le llaman el padre con cinco pies (las cinco estaciones), y con doce formas (los doce meses), el dador de la lluvia en la mitad superior del cielo; también otros dicen que el sabio es colocado en la mitad inferior, en la carroza con siete ruedas y seis rayos.
“El mes es Pragapati; su mitad oscura es la materia, su mitad brillante, el espíritu. Por consiguiente, algunos Rishis hacen sacrificios en la mitad brillante y otros en la otra mitad.
“El día y la noche son Pragapati; su día es el espíritu, su noche la materia. Aquellos que se unan en amor durante el día malgastan su espíritu, pero es correcto unirse en amor por la noche.
“La comida es Pragapati. De ahí procede la semilla, y de ella nacen estas criaturas.
“Por lo tanto aquellos que siguen esta regla de Pragapati (según se ha expuesto en el apartado 13) producen un par, y a ellos pertenece este mundo de Brahma de aquí. Pero a aquellos que hacen penitencia, abstinencia y viven en la verdad,
“a ellos les pertenece ese mundo puro de Brahma, expresamente a esos en los que no hay maldad, engaño o falsedad.”

SEGUNDA PREGUNTA

Entonces Bhargava Vaidarbhi le preguntó: “Señor, ¿cuántos dioses mantienen lo que de este modo ha sido creado, cuántos lo manifiestan y quién es el mejor entre ellos?”
El replicó: “El éter es ese dios, el viento, el fuego, el agua, la tierra, el habla, la mente, el ojo, el oído. Estos, cuando han manifestado su poder, disputan y dicen: Cada uno de nosotros guardamos este cuerpo y lo mantenemos.
“Entonces Prana (la respiración, el espíritu, el aliento o la vida), como el mejor, les dijo: No os engañéis, yo únicamente, dividiéndome en cinco, guardo y mantengo este cuerpo.
“Ellos eran incrédulos; así que él, por orgullo, dejó el cuerpo. Entonces, al salir él todos los demás también salieron, y cuando él volvió, todos los demás volvieron. Del mismo modo que las abejas salen cuando su reina sale y vuelven cuando ella vuelve, así también lo hicieron, el habla, la mente, el ojo y el oído; y, sintiéndose satisfechos, alabaron a Prâna, diciendo:
“El es Agni (fuego), brilla como Surya (sol), él es Parganya (lluvia), el poderoso (Indra), él es Vayu (viento), él es la tierra, él es la materia, él es Dios, él es lo que es y lo que no es, y lo que es inmortal.
“Como los radios en el cubo de una rueda, todo está fijo en Prana. Los versos del Rig-veda, Yagur-veda y Sama-veda, el sacrificio, los Kshatriyas, y los Brahmines.
“Como Pragapati (señor de las criaturas), así tú te mueves en el seno, en verdad naces de nuevo. A ti, el Prana, estas criaturas traen ofrendas, a ti que moras con los otros pranas (los órganos de los sentidos).
“Tú eres el mejor mensajero de los Dioses, eres la primera ofrenda para los antepasados. Eres el verdadero trabajo de los Rishis, de los Atharvangiras.
“Oh Prana, tú eres Indra por tu luz, tú eres Rudra, como protector; te mueves en el cielo, eres el sol, el señor de las luces.
“Cuando los bañas con tu lluvia, entonces oh Prâna, estas criaturas tuyas se deleitan, esperando tener tanta comida como deseen.
“Tú eres un Vratya, oh Prana, el único Rishi, el consumidor de todo, el buen señor. Nosotros somos los dadores de lo que tú tienes que consumir, tú oh Matarisva, eres nuestro padre.
“Haz propicio ese cuerpo tuyo que mora en el habla, en el oído, en el ojo y que llena la mente; ¡no te vayas!
“Todo esto se encuentra en el poder de Prana, todo lo que existe en los tres cielos. Protégenos como una madre a sus hijos, y otórganos felicidad y sabiduría.”

TERCERA PREGUNTA

Entonces Kausa1ya Asvalayana preguntó: “Señor, ¿cómo nace ese Prana (espíritu)? ¿Cómo entra en este cuerpo? Y ¿cómo continúa después de que se ha dividido a sí mismo? ¿Cómo sale? ¿Cómo mantiene lo que está fuera y lo que está dentro?”
El replicó: “Haces preguntas muy difíciles, pero eres amante de Brahma y por lo tanto te lo diré.
“Este Prana (espíritu) nace del Ser. Como la sombra arrojada en un hombre, así el prana se extiende por encima de ello (el Brahma). Por el trabajo de la mente entra en este cuerpo.
“Al igual que un rey ordena a sus oficiales, diciéndoles: Gobernad estos o aquellos pueblos, así también ese Prana (espíritu) dispone de los otros prânas, cada uno para su diferente trabajo.
“El Apana (la respiración abdominal) en los órganos de excreción y generación; el mismo Prana mora en el ojo y en el oído, pasando a través de la boca y la nariz. En el medio se encuentra el Samana (respiración prolongada), reparte igualmente lo que ha sido sacrificado como alimento por todo el cuerpo, y las siete luces provienen de él.
“El Ser se encuentra en el corazón. Existen 101 arterias, y en cada una de ellas hay cien venas más pequeñas, y para cada una de estas ramas hay
000. En éstas se mueve el Vyana (la respiración).
“Por medio de ellas, el Udana (la expiración) nos eleva al mundo del bien por las buenas obras, al mundo del mal por las malas obras, al mundo de los hombres por ambas.
“El sol sale como el Prana externo, porque asiste al Prana en el ojo. La deidad existe en la tierra, se encuentra ahí en apoyo de Apana del hombre (respiración abdominal). El éter (entre el sol y la tierra) es el Samana (respiración prolongada), el aire es Vyana.
“La luz es el Udana (expiración), y por lo tanto aquel cuya luz se ha marchado toma un nuevo nacimiento con sus sentidos absorbidos en la mente.
“Cualquiera que sea su pensamiento (en el momento de la muerte) con eso él vuelve a Prana, y el Prana, unido con la luz, junto con el ser (el givatma) continúa en el mundo, como se merece.
“La descendencia de aquel que así conoce el Prana no perece y él se vuelve inmortal. Así dice el Sloka:
“Aquel que ha conocido el origen, la entrada, el lugar, la quíntuple distribución, y el estado interno del Prana, obtiene la inmortalidad, sí, obtiene la inmortalidad.”

CUARTA PREGUNTA

Entonces Sauryayanin Gargya preguntó: “Señor, ¿quiénes son los que duermen en este hombre, y quiénes son los que están despiertos en él? ¿Cuál es el poder (deva) que ve los sueños? ¿De quién es la felicidad? ¿De qué dependen todos estos?”
El replicó: “Oh Gargya, del mismo modo que cuando el sol se pone todos sus rayos se reúnen en ese disco de luz, al igual que cuando el sol sale una y otra vez ellos aparecen, así también todos los sentidos se reúnen en la facultad más elevada (deva), la mente. Por lo tanto en ese momento ese hombre no oye, no ve, no huele, no gusta, no tiene tacto, no habla, no coge, no disputa, no evacúa, no se mueve. El duerme, eso es lo que dice la gente.
Los fuegos de los pranas están, por así decirlo, despiertos en esa ciudad (el cuerpo). El Apana en el fuego Garhapatya, el Vyana en el fuego Arivaharyapakana; y debido a que es sacado del fuego Garhapatya, que es el fuego para poner afuera, el prâna es el fuego Ahavaniya.
“Ya que lleva igualmente estas dos oblaciones, la expiración y la inspiración, él es el Samana (el sacerdote Hotri). La mente es el sacrificador, el Udana es el premio del Sacrificio, y todos los días conduce al sacrificador a Brahma (en sueño profundo).
“Allí ese dios (la mente) disfruta en el sueño de la grandeza. Lo que ha sido visto, él lo ve de nuevo; lo que ha sido oído, él lo oye de nuevo; lo que ha sido disfrutado en diferentes países y regiones, lo disfruta de nuevo; lo que ha sido y no ha sido visto, oído y no oído, disfrutado y no disfrutado, él lo ve todo; él, siendo todo, ve.
“Y cuando se encuentra subyugado por la luz, entonces ese dios no ve ningún sueño, y en ese momento esa felicidad surge en su cuerpo.
“Y, oh amigo, así como los pájaros van a un árbol en busca de descanso, todo esto descansa en el Atman Supremo.
“La tierra y sus elementos sutiles, el agua y sus elementos sutiles, la luz y sus elementos sutiles, el aire y sus elementos sutiles, el éter y sus elementos sutiles; el ojo y lo que puede ser visto, el oído y lo que puede ser oído, la nariz y lo que puede ser olido, el gusto y lo que puede ser gustado, la piel y lo que puede ser tocado, la voz y lo que puede ser hablado, las manos y lo que puede ser cogido , los pies y lo que puede ser andado, la mente y lo que puede ser percibido, el intelecto (buddhi) y lo que puede ser concebido, la personalidad y lo que puede ser personificado, el pensamiento y lo que puede ser pensado, la luz y lo que puede ser iluminado, el Prana y lo que es mantenido por él.
“Pues él es quien ve, escucha, huele, gusta, percibe, concibe, actúa, aquel cuya esencia es el conocimiento, la persona, que habita en el Ser Supremo y es indestructible.
“Aquel que conoce a ese ser indestructible, obtiene lo supremo e indestructible; aquel que no tiene sombra, sin cuerpo, sin color, brillante… sí, oh amigo, aquel que lo conoce, se vuelve omnisciente, se convierte en todo. Sobre esto hay este Sloka:
“Oh amigo, aquel que conoce a ese ser indestructible, en donde descansan el verdadero conocedor, los espíritus vitales (prânas), junto con todos los poderes (deva) y los elementos, él, siendo omnisciente, ha penetrado todas las cosas.”

QUINTA PREGUNTA

Entonces Saivya Satyakama le preguntó: “Señor, si alguno entre los hombres meditase aquí hasta la hora de la muerte en la sílaba Om, ¿qué obtendría por ello?”
El replicó: “Oh Satyakâma, la sílaba Om (AUM) es la más alta y también el otro Brahma; por lo tanto aquel que lo conoce llega por el mismo medio a uno de los dos.
“Si él medita en un Matra (el A), entonces, siendo iluminado solamente por ése, llega rápidamente a la tierra. Los versos Rik le conducen al mundo de los hombres, y siendo dotado allí con la penitencia, la abstinencia y la fe, disfruta de la grandeza.
“Si él medita en dos Matras (AU), llega a Manas y es conducido por los versos Yagus al firmamento, al mundo del Soma. Habiendo disfrutado de la grandeza en el mundo del Soma, él vuelve de nuevo.
“De nuevo, aquel que medita en esta sílaba AUM de tres Matras, en la Persona Suprema, él llega a la luz y al sol. Y del mismo modo que una serpiente queda libre de su piel, así él queda libre del mal. El es conducido por los versos Saman al mundo de Brahma; y de él, lleno de vida (Hiranyagaibha, el señor de Satyaloka), aprende a ver al que todo lo penetra, a la Persona Suprema. Sobre esto hay estos dos Slokas:
“Los tres Matras (AUM), si se emplean por separado y únicamente se unen una con otra, son mortales; pero en actos, externos, internos o intermedios, si se ejecuta bien, el sabio no tiembla.
“A través de los versos Rik él llega a este mundo, a través de los versos Yagur al firmamento, a través de los versos Saman a eso que enseña el poeta; él llega a esto por medio del Onkara; el sabio llega a ese lugar en el que hay descanso, libre de la corrupción, de la muerte, del miedo, lo Suprerno.”

SEXTA PREGUNTA
Entonces Sukesas Bliaradvaga le preguntó diciendo: “Señor, Hiranyanabha, el príncipe de Kosala, vino a mí y me hizo esta pregunta: ¿Conoces a la persona de dieciséis partes, oh Bharadvaga? Yo le dije al príncipe: no le conozco; si le conociera, ¿cómo no iba a decírtelo? En verdad, aquel que habla con falsedad acaba por pudrirse hasta la misma raíz; por lo tanto no diré lo que no es verdad. Diciendo esto se montó en un carro y se fue silenciosamente. Ahora te pregunto: ¿dónde está esa persona?”
El replicó: “Amigo, esa persona está aquí, dentro del cuerpo; aquel en el cual se elevan estas dieciséis partes”.
El reflexionó: “¿Qué es eso cuya partida causa también la mía, y cuya permanencia me hace a mí permanecer?
“El creó el Prana (espíritu); del Prana Sraddha (la fe), el éter, el aire, la luz, el agua, la tierra, los sentidos, la mente, la comida; de la comida surgió el vigor, las penalidades, los himnos, el sacrificio, los mundos, y en los mundos también el nombre (o forma).
“Del mismo modo que estos ríos que fluyendo se dirigen hacia el océano, y cuando han llegado al Océano, se hunden en él, desapareciendo, su nombre y forma se rompen, de modo que la gente habla únicamente del océano, exactamente del mismo modo estas dieciséis partes del espectador que se dirige hacia la persona (purusha), cuando llegan a la persona, se hunden en ella, desapareciendo su nombre y su forma, de modo que la gente habla solamente de la persona, pues se torna sin partes e inmortal. Sobre esto hay este verso:
“A esa persona que tiene que ser conocida, aquel en el que descansan estas partes, como rayos en el centro de una rueda, tú lo conoces, a menos que te alcance la muerte.”
Entonces el Supremo (Pippalada) les dijo: ” ¡Conozco a este Supremo Brahma y no hay nada más alto! ”
Y luego, alabándole, dijo: “En verdad tú eres nuestro padre, tú que nos llevas desde nuestra ignorancia a la otra orilla”. ¡Adoración a los supremos Rishis! ¡Adoración a los supremos Rishis! ¡Tam Sat! ¡Hari, Om!

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