EE.UU. (Ohio) Pena de muerte / preocupación jurídica

De la Red de Acciones Urgentes, Amnistía Internacional (España):

Pena de muerte / preocupación jurídica

EE. UU. (Ohio)    Brett Xavier Hartman, blanco, de 34 años de edad

Está previsto que Brett Hartman sea ejecutado en Ohio el 7 de abril. Fue condenado a muerte en 1998 por el asesinato de Winda Snipes, cometido en 1997. La Junta de Libertad Condicional de Ohio ha recomendado que el gobernador Ted Strickland no intervenga para detener la ejecución, pero esa recomendación no es vinculante para el gobernador.

Winda Snipes, de 46 años, fue asesinada en su apartamento de Akron, Ohio, el 9 de septiembre de 1997. Le habían asestado múltiples puñaladas y la habían degollado. Después de morir, le habían cercenado las manos. A Brett Hartman, que entonces tenía 23 años, se le había visto con Winda Snipes -con la que mantenía una relación sexual- en las horas previas a su muerte. Al atardecer del 9 de septiembre, la policía recibió una serie de llamadas anónimas en las que les decían que fueran al edificio de apartamentos , y que allí encontrarían un cadáver. Brett Hartman dijo a la policía al día siguiente que era él quien había hecho las llamadas, y que él había encontrado el cadáver. Dijo que había dejado a Winda Snipes viva en su apartamento en la madrugada del 9 de septiembre y que, cuando había regresado al atardecer de ese mismo día, había encontrado su cadáver mutilado. Según dijo, le entró el pánico, trató de retirar cualquier prueba que lo relacionara con el apartamento, y se marchó. Asegura que él no mató a Winda Snipes.

Brett Hartman fue juzgado por el asesinato, declarado culpable el 30 de abril de 1998 y condenado a muerte al mes siguiente. Durante el proceso de apelación se ha cuestionado la calidad de la asistencia letrada con la que contó durante la fase procesal de determinación de la pena. El tribunal federal de primera instancia, por ejemplo, confirmó la condena de muerte pese a señalar que la presentación de testimonios atenuantes por parte de los abogados no había sido “ejemplar”, y podría haber incumplido las normas recomendadas por el Colegio Estadounidense de Abogados.

En 2007, una sala de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Sexto Circuito, corte federal, examinó la cuestión de la asistencia letrada de Hartman durante la fase de determinación de la pena. Durante las vistas de determinación de la pena, celebradas en mayo de 1998, los abogados de Hartman sólo presentaron dos testigos: la hermana y la tía de Hartman. No presentaron como prueba el informe, fechado en mayo de 1998, de un psicólogo clínico y forense, el Dr. James Siddall, que había evaluado a Hartman, y tampoco citaron al psicólogo como testigo. El informe del Dr. Siddall identificaba 10 factores atenuantes, incluidos el historial familiar de alcoholismo de Hartman, sus graves problemas con el alcohol y otras sustancias durante su niñez y su adolescencia, y la infancia sumamente inestable que había soportado, que incluía periodos de vivir en la calle. El informe señalaba también testimonios corroborados de que Hartman había sufrido abusos a manos de sus padrastros.

En julio de 2007, la Corte del Sexto Circuito concluyó que la asistencia letrada de Hartman durante la fase de determinación de la pena había sido constitucionalmente adecuada. Resolvió que el testimonio ofrecido por la hermana y la tía de Hartman había abordado hasta cierto punto la mayor parte de las cuestiones planteadas en el informe del Dr. Siddall, “aunque desde una perspectiva laica”. Uno de los tres jueces discrepó, alegando que debía otorgarse a Brett Hartman una nueva vista de determinación de la pena. El juez Eric Clay escribió que “la defensa no proporcionó una representación objetivamente razonable durante la fase de presentación de factores atenuantes”, al no haber, entre otras cosas, investigado más a fondo las diversas cuestiones planteadas en el informe del psicólogo. El juez Clay concluyó también que el abogado defensor no había presentado pruebas atenuantes que tenía en su poder, como por ejemplo pruebas de que Hartman sufría una serie de problemas de salud mental.

El juez Clay escribió que “las cifras en este caso dan una imagen abrumadora”: el Dr. Siddall identificó 10 factores atenuantes; el abogado defensor recibió el informe de Siddall “tan sólo cinco días” antes de la fase de determinación de la pena; sólo se citó a dos testigos para dar un testimonio atenuante; la totalidad de los argumentos atenuantes ocupaban únicamente 40 páginas de transcripción; y la argumentación final de la defensa sólo ocupaba 10 páginas de transcripción, “culminando con una historia de dos páginas y media sobre el antiguo filósofo y orador griego Esquilo”, cuya conclusión fue que el abogado de Hartman dijo al jurado: “la respuesta está en su mano”. Según el juez Clay, tanto cuantitativa como cualitativamente, “la actuación de la defensa quedó por debajo de las normas profesionales establecidas”.

En febrero de 2009, la Junta de Libertad Condicional de Ohio examinó la solicitud de indulto de Hartman. En ella se reiteraba que el abogado que defendió a Hartman en el juicio sólo presentó al jurado “una pequeña porción de la historia de Hartman […] unos cuantos incidentes aislados […] sin explicar cómo habían afectado a su desarrollo o su comportamiento […] Es evidente que el caos, los constantes traslados, el aislamiento, el rechazo y los abusos psicológicos que Brett sufrió de niño tuvieron efectos sumamente negativos en su desarrollo”. La Junta rechazó esa alegación por considerarla “sin fundamento”. Según la Junta, “Brett Hartman recibió un juicio justo en el que el jurado escuchó su historia personal”.

Durante su estancia en el “corredor de la muerte”, Brett Hartman ha realizado estudios jurídicos y se ha ordenado como ministro de la Iglesia, además de impartir clases de pintura. La Junta ha concluido que, “pese a sus logros en prisión, no hay buenas obras suficientes para mitigar los horrores y la brutalidad de su crimen”. La Junta escuchó el testimonio de una amiga de Winda Snipes, “en nombre de la víctima y de la familia de la víctima”, y señaló que “la familia de la víctima quiere que la ejecución de Brett Hartman siga adelante”.

Brett Hartman dijo a la Junta que él no había matado a Winda Snipes. Escribió: “Siempre me he sentido fatal por su muerte, por la manera en que murió y la forma en que eso ha afectado a su familia. Nadie debería tener que soportar lo que Winda soportó, y ninguna familia debería perder a un ser querido como su familia perdió a Winda”. La Junta concluyó que, pese a las pruebas que apuntaban a su culpabilidad, “no muestra remordimientos”, y denegó el indulto.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos, incondicionalmente. Poner fin a la pena de muerte es abandonar una política pública destructiva, divisiva y que distrae la atención y los recursos y no es conforme con los valores generalmente aceptados. No sólo entraña el riesgo de cometer un error irreparable, sino que también es costosa, tanto en términos sociales y psicológicos como para el presupuesto público (un hecho que cada vez suscita más preocupación pública en Estados Unidos, dado el actual clima económico). No se ha demostrado que tenga un especial efecto disuasorio. Tiende a aplicarse de manera discriminatoria, por razones de raza y clase. Niega la posibilidad de la reconciliación y la rehabilitación. Promueve respuestas simplistas a problemas humanos complejos, en lugar de buscar explicaciones que podrían servir de base a estrategias positivas. Prolonga el sufrimiento de la familia de la víctima y lo extiende a los seres queridos del condenado. Desvía recursos que podrían emplearse mejor en trabajar contra la delincuencia violenta y ayudar a quienes se ven afectados por ella. Es un síntoma de la cultura de la violencia, no una solución a ella. Constituye una afrenta a la dignidad humana. Debe ser abolida.

Desde que se reanudaron los homicidios judiciales en Estados Unidos en 1977, se han llevado a cabo en el país 1.156 ejecuciones, 28 de ellas en Ohio. En lo que llevamos de 2009 se han llevado a cabo 20 ejecuciones, ninguna de ellas en Ohio.

ACCIONES RECOMENDADAS: Envíen sus llamamientos para que lleguen lo antes posible, utilizando sus propias palabras:

–     explicando que no pretenden disculpar el asesinato de Winda Snipes ni menospreciar el sufrimiento que ha causado;
–     expresando preocupación porque, en la fase de determinación de la pena del juicio de Brett Hartman, el jurado no tuvo conocimiento de todos los factores atenuantes ni escuchó el testimonio de ningún experto, y señalando la fuerte discrepancia de la Corte del Sexto Circuito sobre este caso;
–     señalando que Brett Hartman sigue afirmando su inocencia;
–     manifestando pesar por la votación de la Junta en contra de recomendar el indulto;
–     instando al gobernador a conceder el indulto y conmutar la condena de muerte de Brett Hartman;
–     pidiendo al gobernador que apoye una suspensión de las ejecuciones en Ohio, con vistas a la abolición.

LLAMAMIENTOS A:

Gobernador de Ohio
Governor Ted Strickland
Governor’s Office, Riffe Center, 30th Floor, 77 South High Street, Columbus, OH 43215-6108, EE. UU.
Fax:     +1 614 466 9354
Correo-e.: Desde Estados Unidos: http://www.governor.ohio.gov/Assistance/ContacttheGovernor/tabid/150/Default.aspx
Correo-e.: Desde fuera de Estados Unidos: governor.strickland@das.state.oh.us
Tratamiento:     Dear Governor / Sr. Gobernador

Infórmate, Indígnate, Actúa.

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