Cayendo en la Trampa (Por una Cultura Independiente)

Carl Orff

Hoy leía en Revista Ñ, un artículo sobre la realización de un film que evidencia la relación de Carl Orff con el nazismo.

Herbert von Karajan, el -a mi juicio- director del siglo XX, no pudo tocar por años, debido a su afilación nazi.

Tiempo atrás Gunter Grass confesaba para el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung su militancia juvenil en las Waffen-SS. Y recuerdo las palabras de Grass, en Frankfurter Allgemeine Zeitug, pues una vez publicadas, no faltaron quienes le pidieran devuelva el Nobel, debido a esa ligazón juvenil. Y recuerdo a Grass, también, porque ha sido uno de los más acérrimos críticos al modelo nazi y, por haber estado comprometido a fondo con la causa de los derechos humanos; pese a lo cual igual le pidieron que devuelva el Nobel.

Y la lista podría continuar.

Herbert von Karajan

Herbert von Karajan

¿Cual es la relación entre arte y política?
¿Debe ser la obra condenada por la condena al artista? Yo creo que no.

No podemos negar que la misma sensibilidad que se regocija en Beethoven es la que construye Auschwitz-Birkenau y Treblinka. Pero no debemos confundir la manifestación artistica de esa sensibilidad con Auschwitz-Birkenau o Treblinka.

Hace un tiempo en Argentina (Marzo del 2008), en Bariloche, un grupo de jovenes militantes irrumpieron -en el marco de una marcha realizada en repudio a la última dictadura militar- en una exposición organizada por la Biblioteca Sarmiento y la Subsecretaría de Cultura de Bariloche y, descolgaron las pinturas de Toon Maes, un pintor nazi; en lo que podría considerarte -para mí (salvando las enormes diferencias) – un acto digno de Camisas Pardas.

Aquí linkeo la noticia –Toon Maes, La Paleta Dividida– en Río negro On-Line, de donde extraigo este fragmento, que me parece plantea preguntas interesantes de responder:

EL DILEMA DEL HOMBRE Y LA OBRA

Maes era nazi, pero su pintura no lo era. Ése fue uno de los problemas fundamentales en torno de su figura al escribir “El pintor de la Suiza argentina”, publicado en 1991 por la editorial Sudamericana. Diecisiete años más tarde lo sigue siendo, como lo muestra el escándalo desatado por la exposición organizada por la Biblioteca Sarmiento y la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Bariloche, que debió ser levantada luego de que el 24 de marzo, en el marco de una marcha de repudio a la dictadura militar, un grupo de manifestantes descolgara sus obras de las paredes del Centro Cívico. El hecho de que en ningún momento se atentara contra los cuadros ni se pusiera en duda el derecho a verlos en otro contexto, como lo explicó Ángel Vainstein al justificar esa denuncia del aval oficial a un artista nazi, vuelve absurda e injuriosa la comparación entre esta acción y los actos de vandalismo perpetrados por los nazis, cuyo objetivo fue la destrucción sistemática de las obras y de sus autores. En cambio, salvando las diferencias, el dilema sobre la libertad de expresión, sumado a la contradicción entre el hombre y la obra, se parece al que acompaña siempre en el mundo entero las obras de filósofos como Heidegger y Carl Schmitt, escritores como Céline, músicos como Pfitzner y Carl Orff, e incluso pintores como Albert Servaes, figura del expresionismo flamenco, colaboracionista belga y amigo personal de Maes. ¿Debe el hombre condenar la obra? ¿Puede apreciarse la obra y despreciarse al hombre? ¿Debe o puede mostrarse la obra como si el hombre no existiera? ¿Puede despreciarse al hombre y a la obra, pero dejar que ésta circule en nombre de la libertad de expresión? ¿Debe impedirse activamente, por la fuerza si fuera necesario, que se utilice la obra para reivindicar al hombre y, por su intermedio, la ideología nazi? ¿Debe considerarse la decisión de bajar la muestra de Maes como un acto de censura o debe pensarse que la verdadera censura es negar su pasado criminal o relativizar su gravedad?

Son preguntas históricamente recurrentes y, sin duda, complejas. De Céline, cuya ideología fascista ya nadie ignora, los panfletos antisemitas están aún hoy prohibidos en Francia, no así sus novelas, como “Viaje al fin de la noche”. La obra de Heidegger está toda editada sin restricciones, incluido su infame “Discurso del rectorado” de 1933, pero muchos filósofos afirman que todo su pensamiento está de algún modo habitado por su colaboración con el régimen nazi. Hace diez años, en una exposición sobre la pintura europea de los años treinta, se exhibieron en un museo de la Municipalidad de París varias obras nazis de artistas nazis, pero sólo en una sala separada de las demás e identificada como “arte de propaganda”. En el 2004, en la Cité de la Musique de París, en el marco de una exposición sobre la vida musical bajo el Tercer Reich, los organizadores renunciaron a incluir obras de compositores nazis en su ciclo de conciertos, temiendo que se les reprochara hacer propaganda por el solo hecho de ofrecerlas al goce estético del público. Mein Kampf está prohibido en muchos países de Europa y en otros, permitido a condición de que lo acompañe una advertencia al lector, mientras que en Estados Unidos se piensa que, tratándose de posesión de libros como de posesión de armas, el principio de libertad debe regir sin restricciones. En todos esos países, el debate sobre qué hacer con el negacionismo aún no ha terminado. Y si en la Argentina pocos casos autóctonos pueden compararse con esas controversias, ello no se debe a una mayor claridad de la legislación o de las convicciones sino a la pobreza absoluta de lo producido en el campo intelectual por los grupos fascistas y las dictaduras militares. Así, el affaire de la exposición de Toon Maes no hace más que actualizar un problema moral y político global. A la vez remite a una situación local nada gloriosa, el hecho de que actualmente Bariloche debe su celebridad internacional menos a la belleza de sus paisajes o al prestigio de sus científicos que a su calidad de refugio de nazis, conocida en todo el mundo a partir de la detención del Hauptsturmführer SS Erich Priebke en 1994. Si se pierde de vista ese contexto, todo el significado de la exposición y su clausura se disuelve en el aire de las generalidades.

Es un tema complejo, justo mientras escribo estas lineas discuto con un amigo, que apoya la acción.
Y me parece que es un tema que sigue siendo interesante de discutir, sobre todo en lo que respecta a la apuesta por nuestras sociedades a futuro.

Yo muchas veces he escrito que me parece que los nazis deben ser barridos del piso de la historia, y lo sigo sosteniendo, sin embargo me parece que hay que tener cuidado y no caer en la trampa, reificando el nazismo ahora escondido bajo ropajes liberales…

Me parece que a ese respecto -y desde las izquierdas- sigue teniendo una actualidad abismante el Manifiesto por un Arte Revolucionario Independiente, firmado por León Trotsky, Diego Rivera y André Breton -ya en Julio del 1938- además de ser uno de los textos más bellos (no tanto por la forma, sino por la propuesta) en la historia de la literatura socialista:

Leon Trotsky

Leon Trotsky

Manifiesto por un arte revolucionario independiente

André Breton, Leon Trotsky y Diego Rivera

Puede afirmarse sin exageración, que nunca como hoy nuestra civilización ha estado amenazada por tantos peligros. Los vándalos, usando sus medios bárbaros, es decir, extremadamente precarios, destruyeron la antigua civilización en un sector de Europa. En la actualidad, toda la civilización mundial, en la unidad de su destino histórico, es la que se tambalea bajo la amenaza de fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No aludimos tan sólo a la guerra que se avecina. Ya hoy, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y el arte se ha vuelto intolerable.

En aquello que de individual conserva en su génesis, en las cualidades subjetivas que pone en acción para revelar un hecho que signifique un enriquecimiento objetivo, un descubrimiento filosófico, sociológico, científico o artístico, aparece como un fruto de un azar precioso, es decir, como una manifestación más o menos espontánea de la necesidad. No hay que pasar por alto semejante aporte, ya sea desde el punto de vista del conocimiento general (que tiende a que se amplíe la interpretación del mundo), o bien desde el punto de vista revolucionario (que exige para llegar a la transformación del mundo tener una idea exacta de las leyes que rigen su movimiento). En particular, no es posible desentenderse de las condiciones mentales en que este enriquecimiento se manifiesta, no es posible cesar la vigilancia para que el respeto de las leyes específicas que rigen la creación intelectual sea garantizado.

No obstante, el mundo actual nos ha obligado a constatar la violación cada vez más generalizada de estas leyes, violación a la que corresponde, necesariamente, un envilecimiento cada vez más notorio, no sólo de la obra de arte, sino también de la personalidad “artística”. El fascismo hitleriano, después de haber eliminado en Alemania a todos los artistas en quienes se expresaba en alguna medida el amor de la libertad, aunque esta fuese sólo una libertad formal, obligó a cuantos aún podían sostener la pluma o el pincel a convertirse en lacayos del régimen y a celebrarlo según órdenes y dentro de los límites exteriores del peor convencionalismo. Dejando de lado la publicidad, lo mismo ha ocurrido en la URSS durante el periodo de furiosa reacción que hoy llega a su apogeo.

Ni que decir tiene que no nos solidarizamos ni un instante, cualquiera que sea su éxito actual, con la consigna: “Ni fascismo ni comunismo” consigna que corresponde a la naturaleza del filisteo conservador y asustado que se aferra a los vestigios del pasado “democrático”. El verdadero arte, es decir aquel que no se satisface con las variaciones sobre modelos establecidos, sino que se esfuerza por expresar las necesidades íntimas del hombre y de la humanidad actuales, no puede dejar de ser revolucionario, es decir, no puede sino aspirar a una reconstrucción completa y radical de la sociedad, aunque sólo sea para liberar la creación intelectual de las cadenas que la atan y permitir a la humanidad entera elevarse a las alturas que sólo genios solitarios habían alcanzado en el pasado. Al mismo tiempo, reconocemos que únicamente una revolución social puede abrir el camino a una nueva cultura. Pues si rechazamos toda la solidaridad con la casta actualmente dirigente en la URSS es, precisamente, porque a nuestro juicio no representa el comunismo, sino su más pérfido y peligroso enemigo.

Bajo la influencia del régimen totalitario de la URSS, y a través de los organismos llamados organismos “culturales” que dominan en otros países, se ha difundido en el mundo entero un profundo crepúsculo hostil a la eclosión de cualquier especie de valor espiritual. Crepúsculo de fango y sangre en el que, disfrazados de artistas e intelectuales, participan hombres que hicieron del servilismo su móvil, del abandono de sus principios un juego perverso, del falso testimonio venal un hábito y de la apología del crimen un placer. El arte oficial de la época estalinista refleja, con crudeza sin ejemplo en la historia, sus esfuerzos irrisorios por disimular y enmascarar su verdadera función mercenaria.

La sorda reprobación que suscita en el mundo artístico esta negación desvergonzada de los principios a que el arte ha obedecido siempre y que incluso los Estados fundados en la esclavitud no se atrevieron a negar de modo tan absoluto, debe dar lugar a una condenación implacable. La oposición artística constituye hoy una de las fuerzas que pueden contribuir de manera útil al desprestigio y a la ruina de los regímenes bajo los cuales se hunde, al mismo tiempo que el derecho de la clase explotada a aspirar a un mundo mejor, todo sentimiento de grandeza e incluso de dignidad humana.

La revolución comunista no teme al arte. Sabe que al final de la investigación a que puede ser sometida la formación de la vocación artística en la sociedad capitalista que se derrumba, la determinación de tal vocación sólo puede aparecer como resultado de una connivencia entre el hombre y cierto número de formas sociales que le son adversas. Esta coyuntura, en el grado de conciencia que de ella pueda adquirir, hace del artista su aliado predispuesto. El mecanismo de sublimación que actúa en tal caso, y que el sicoanálisis ha puesto de manifiesto, tiene como objeto restablecer el equilibrio roto entre el “yo” coherente y sus elementos reprimidos. Este restablecimiento se efectúa en provecho del “ideal de sí”, que alza contra la realidad, insoportable, las potencias del mundo interior, del sí, comunes a todos los hombres y permanentemente en proceso de expansión en el devenir. La necesidad de expansión del espíritu no tiene más que seguir su curso natural para ser llevada a fundirse y fortalecer en esta necesidad primordial: la exigencia de emancipación del hombre.

En consecuencia, el arte no puede someterse sin decaer a ninguna directiva externa y llenar dócilmente los marcos que algunos creen poder imponerle con fines pragmáticos extremadamente cortos. Vale más confiar en el don de prefiguración que constituye el patrimonio de todo artista auténtico, que implica un comienzo de superación (virtual) de las más graves contradicciones de su época y orienta el pensamiento de sus contemporáneos hacia la urgencia de la instauración de un orden nuevo.

La idea que del escritor tenía el joven Marx exige en nuestros días ser reafirmada vigorosamente. Está claro que esta idea debe ser extendida, en el plano artístico y científico, a las diversas categorías de artistas e investigadores. “El escritor – decía Marx – debe naturalmente ganar dinero para poder vivir y escribir, pero en ningún caso debe vivir para ganar dinero… El escritor no considera en manera alguna sus trabajos como un medio. Son fines en sí; son tan escasamente medios en sí para él y para los demás, que en caso necesario sacrifica su propia existencia a la existencia de aquéllos… La primera condición de la libertad de la prensa estriba en que no es un oficio.” Nunca será más oportuno blandir esta declaración contra quienes pretenden someter la actividad intelectual a fines exteriores a ella misma y, despreciando todas las determinaciones históricas que le son propias, regir, en función de presuntas razones de Estado, los temas del arte. La libre elección de esos temas y la ausencia absoluta de restricción en lo que respecta a su campo de exploración, constituyen para el artista un bien que tiene derecho a reivindicar como inalienable. En materia de creación artística, importa esencialmente que la imaginación escape a toda coacción, que no permita con ningún pretexto que se le impongan sendas. A quienes nos inciten a consentir, ya sea para hoy, ya sea para mañana, que el arte se someta a una disciplina que consideramos incompatible radicalmente con sus medios, les oponemos una negativa sin apelación y nuestra voluntad deliberada de mantener la fórmula: toda libertad en el arte.

Reconocemos, naturalmente, al Estado revolucionario el derecho de defenderse de la reacción burguesa, incluso cuando se cubre con el manto de la ciencia o del arte. Pero entre esas medidas impuestas y transitorias de autodefensa revolucionaria y la pretensión de ejercer una dirección sobre la creación intelectual de la sociedad, media un abismo. Si para desarrollar las
fuerzas productivas materiales, la revolución tiene que erigir un régimen socialista de plan centralizado, en lo que respecta a la creación intelectual debe desde el mismo comienzo establecer y garantizar un régimen anarquista de libertad individual. ¡Ninguna autoridad, ninguna coacción, ni el menor rastro de mando! Las diversas asociaciones de hombres de ciencia y los grupos colectivos de artistas se dedicarán a resolver tareas que nunca habrán sido tan grandiosas, pueden surgir y desplegar un trabajo fecundo fundado únicamente en una libre amistad creadora, sin la menor coacción exterior.

De cuanto se ha dicho, se deduce claramente que al defender la libertad de la creación, no pretendemos en manera alguna justificar la indiferencia política y que está lejos de nuestro ánimo querer resucitar un pretendido arte “puro” que ordinariamente está al servicio de los más impuros fines de la reacción. No; tenemos una idea muy elevada de la función del arte para
rehusarle una influencia sobre el destino de la sociedad. Consideramos que la suprema tarea del arte en nuestra época es participar consciente y activamente en la preparación de la revolución. Sin embargo, el artista sólo puede servir a la lucha emancipadora cuando está penetrado de su contenido social e individual, cuando ha asimilado el sentido y el drama en sus nervios, cuando busca encarnar artísticamente su mundo interior.

En el periodo actual, caracterizado por la agonía del capitalismo, tanto democrático como fascista, el artista, aunque no tenga necesidad de dar a su disidencia social una forma manifiesta, se ve amenazado con la privación del derecho de vivirla y continuar su obra, a causa del acceso imposible de ésta a los medios de difusión. Es natural, entonces, que se vuelva hacia las organizaciones estalinistas, que le ofrecen la posibilidad de escapar a su
aislamiento. Pero su renuncia a cuanto puede constituir su propio mensaje y las complacencias terriblemente degradantes que esas organizaciones exigen de él, a cambio de ciertas ventajas materiales, le prohíben permanecer en ellas, por poco que la desmoralización se manifieste impotente para destruir su carácter. Es necesario, a partir de este instante, que comprenda que su lugar está en otra parte, no entre quienes traicionan la causa de la revolución al mismo tiempo, necesaria-mente, que la causa del hombre, sino entre quienes demuestran su fidelidad inquebrantable a los principios de esa revolución, entre quienes, por ese hecho, siguen siendo los únicos capaces de ayudarla a consumarse y garantizar por ella la libre expresión de todas las formas del genio humano.

La finalidad de este manifiesto es hallar un terreno en el que reunirá los mantenedores revolucionarios del arte, para servir la revolución con los métodos del arte y defender la libertad del arte contra los usurpadores de la revolución. Estamos profundamente convencidos de que el encuentro en ese terreno es posible para los representantes de tendencias estéticas,
filosóficas y políticas, aun un tanto divergentes. Los marxistas pueden marchar ahí de la mano con los anarquistas, a condición de que unos y otros rompan implacablemente con el espíritu policiaco reaccionario, esté representado por José Stalin o por su vasallo García Oliver(1).

Miles y miles de artistas y pensadores aislados, cuyas voces son ahogadas por el odioso tumulto de los falsificadores regimentados, están actualmente dispersos por el mundo.

Numerosas revistas locales intentan agrupar en torno suyo a fuerzas jóvenes, que buscan nuevos caminos y no subsidios. Toda tendencia progresiva en arte es acusada por el fascismo de degeneración. Toda creación libre es declarada fascista por los estalinistas. El arte revolucionario independiente debe unirse para luchar contra las persecuciones reaccionarias y proclamar altamente su derecho a la existencia. Un agrupamiento de estas características es el fin de la Federación internacional del Arte Revolucionario independiente (FIARI), cuya creación juzgamos necesaria.

No tenemos intención alguna de imponer todas las ideas contenidas en este llamamiento, que consideramos un primer paso en el nuevo camino. A todos los representantes del arte, a todos sus amigos y defensores que no pueden dejar de comprender la necesidad del presente llamamiento, les pedimos que alcen la voz inmediatamente. Dirigimos el mismo llama-miento a todas las publicaciones independientes de izquierda que estén dispuestas a tomar parte en la creación de la Federación internacional y en el examen de las tareas y de los métodos de acción. Cuando se haya establecido el primer contacto internacional por la prensa y la correspondencia, procederemos a la organización de modestos congresos locales y nacionales. En la etapa siguiente deberá reunirse un congreso mundial que consagrará oficialmente la fundación de la Federación internacional.

He aquí lo que queremos:

La independencia del arte – por la revolución;

La revolución – por la liberación definitiva del arte.

André Breton, Diego Rivera (2)

México, 25 de julio de 1938

Notas

(1) García Oliver, anarquista español, perteneció al grupo de acción española, contribuyó a organizar las milicias obreras catalanas y de Durruti y militó en la CNT y en la FAI. Durante la guerra civil adoptó la política del Frente Popular, aceptando el Ministerio de Justicia en el gabinete de Largo Caballero.

(2) Aunque publicado con estas dos firmas, el manifiesto fue redactado de hecho por León Trotski y André Breton. Por razones tácticas, Trotski pidió que la firma de Diego Rivera sustituyese a la suya.

Descargar Manifiesto.

Y puestas así las cosas…, ¿que podemos decir?
Es una invitación al debate.

Aquí está la Revista Ñ:

Un filme desnuda la condición nazi del compositor de Carmina Burana

El autor de la celebérrima cantata, Carl Orff, es motivo de un exhaustivo largometraje documental en el que se exponen su participación y sus reacciones nada heroicas durante y después del nazismo.

La película, titulada Oh fortuna, toma su nombre de las palabras iniciales de Carmina Burana. Se trata de un documental de poco menos de dos horas en el que su realizador, el británico Tony Palmer, documenta exhaustivamente varios momentos vergonzantes que suelen aislarse del recuerdo de Orff y su obra máxima, de enorme popularidad.

Uno de esos momentos es cuando elude todo respaldo a quien fuera amigo cercano y colaborador suyo tanto en el libreto de Carmina Burana como en varias otras de sus composiciones, el académico suizo Kurt Huber. Acusado con fundamento de haber creado el movimiento “La rosa blanca” de resistencia al nazismo, Huber fue arrestado por la Gestapo en 1943, torturado y ejecutado. Cuando Clara, la mujer de Huber, le pide a Orff que defienda a su marido o firme una carta en su apoyo, Orff rehúye toda participación.

Caído el régimen alemán, el músico no duda en declarar a los aliados que él mismo había sido también fundador de “La rosa blanca”, cuando en realidad fueron notorios tanto su adhesión al Tercer Reich como la prosperidad y las loas que cosechó durante su apogeo.

Eje del documental de Palmer, Carmina Burana constituye “la clase de música clara, tormentosa y no obstante disciplinada que requiere nuestra época”, llegó a decir en su momento el periódico nazi Völkischer Beobachter. A pesar de cierto cuestionamiento inicial por algunas de sus francas alusiones sexuales, la cantata fue elevada a la categoría de emblema de la cultura nazi joven, sin que ello suscitara la más mínima objeción de Carl Orff.

Otras películas del muy premiado realizador Tony Palmer incluyen desde trabajos sobre los Beatles, Cream, Jimi Hendrix y Frank Zappa hasta recordados retratos sobre —y con— Igor Stravinsky, María Callas, John Osborne, Margot Fonteyn, Jehudi Menuhin y Benjamin Britten, entre muchos otros. Su film de 7 horas y 45 minutes sobre Wagner, protagonizado por Richard Burton, Laurence Olivier y Vanessa Redgrave fue calificado por Los Angeles Times como una de las películas más hermosas que jamás se hayan hecho.

Ojala estén todos bien.
Mario.

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Carmina Burana (VI.- Blanziflor et Helena / VII.-Fortuna Imperratrix Mundi)

Y terminamos con Carmina Burana, un 25 de Diciembre, una fecha importante para recitar:

O Fortuna/Velut luna/Status Variabilis….

Recuerdo la figura de la Filosofía que se le parece a Boecio en la “Consolación…” y lo que le dice respecto a la Fortuna.

Una Goliarda navidad para todos y un aun más Goliardo año nuevo. :mrgreen:

Un ciclo más de la ROTA… Cantemos a  Fortuna Imperatrix Mundi

Carmina Burana
VI.- Blanziflor et Helena

(24.- Ave formosissima)
VII.- Fortuna Imperatrix Mundi
(25.- O Fortuna)

[Youtube=http://www.youtube.com/watch?v=hhITslxZFhs]

VI.- BLANZIFLOR ET HELENA
 

24. Ave formosissima
 
Ave formosissima,
gemma pretiosa,
ave decus virginum,
virgo gloriosa,
ave mundi luminar
ave mundi rosa,
Blanziflor et Helena
Venus generosa! VII.-FORTUNA IMPERATRIX MUNDI
 

25. O Fortuna
 
O Fortuna,
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.
 
Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.
 
Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et defectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!

Carmina Burana (V.- Cour D’Amours)

Carmina Burana
V.- Cour D’Amours

(15.- Amor volat undique, 16.- Dies, noxe et omnia, 17.- Stetit Puella, 18.- Circa mea pectora, 19.-Si puer cum puellula, 20.- Veni, veni, venias, 21.- In trutina, 22.- Tempus es iocumdum, 23.- Dulcissime)
1ª Parte

2ªParte

V.- COUR D'AMOURS
 

15. Amor volat undique
 
Amor volat undique,
captus est libidine.
Iuvenes, iuvencule
coniunguntur merito.
 
Siqua sine socio,
caret omni gaudio;
tenet noctis infima
sub intimo
cordis in custodia:
fit res amarissima.
 
16. Dies, noxe et omnia
 
Dies, nox et omnia
michi sunt contraria;
virginum colloquia
me fay planszer,
oy suvenz suspirer,
plu me fay temer.
 
O sodales, ludite,
vos qui scitis dicite
michi mesto parcite,
grand ey dolur
attamen consulite
per voster honur.
 
Tua pulchra facies
me fey planszer milies,
pectus habet glacies.
A remender
statim vivus fierem
per un baser.
 
17. Stetit puella
 
Stetit puella
rufa tunica;
si quis eam tetigit,
tunica crepuit.
Eia.
 
Stetit puella
tamquam rosula;
facie splenduit,
os eius fioruit.
Eia.
 
18. Circa mea pectora
 
Circa mea pectora
multa sunt suspiria
de tua pulchritudine,
que me ledunt misere.
 
Manda liet,
Manda liet,
min geselle
chumet niet.
 
Tui lucent oculi
sicut solis radii,
sicut splendor fulguris
lucem donat tenebris.
 
Manda liet,
Manda liet,
min geselle
chumet niet.
 
Vellet deus, vellent dii
quod mente proposui:
ut eius virginea
reserassem vincula.
 
Manda liet,
Manda liet,
min geselle
chumet niet.
 
19. Si puer cum puellula
 
Si puer cum puellula
moraretur in cellula,
felix coniunctio.
Amore suscrescente
pariter e medio
avulso procul tedio,
fit ludus ineffabilis
membris, lacertis, labii.
 
20. Veni, veni, venias
 
Veni, veni, venias.
 Veni, veni, venias,
ne me mori facias
hyrca, hyrca, nazaza,
trillirivos...
 
Pulchra tibi facies
oculorum acies,
capillorum series,
o quam clara species!
 
Rosa rubicundior,
lilio candidior
omnibus formosior,
semper in te glorior!
 
21. In trutina
 
In trutina mentis dubia
fluctuant contraria
lascivus amor et pudicitia.
Sed eligo quod video,
collum iugo prebeo:
ad iugum tamen suave transeo.
 
22. Tempus es iocundum
 
Tempus est iocundum,
o virgines,
modo congaudete
vos iuvenes.
 
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
 
Mea me confortat
Promissio,
mea me deportat
 
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
 
Tempore brumali
vir patiens
animo vernali
lasciviens.
 
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
 
Mea mecum ludit
virginitas,
mea me detrudit
simplicitas.
 
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
 
Veni, domicella,
cum gaudio,
veni, veni, pulchra
iam pereo.
 
Oh, oh, oh,
totus floreo,
iam amore virginali
totus ardeo,
novus, novus amor
est, quo pereo.
 
23. Dulcissime
 
Dulcissime,
totam tibi subdo me!

Carmina Burana (IV.- In Taberna)

Carmina Burana
IV.- In Taberna

(11.- Estuans interius, 12.- Cignus ustus cantat, 13.- Ego sum abbas, 14.- In taberna quando sumus)

IV.- IN TABERNA
 

11. Estuans interius
 
Estatus interius
ira vehementi
in amaritudine
loquor mee menti:
factus de materia,
cinis elementi
similis sum folio,
de quo ludunt venti.

Cum sit enim proprium
viro sapienti
supra petram ponere
sedem fundamenti,
stultus ego comparor
fluvio labenti,
sub eudem tramite
nunquam permanenti.
 
Feror ego veluti
sine nauta navis,
ut per vias aeris
vaga fertur avis;
non me tenent vincula,
non me tenet clavis,
quero mihi similes
et adiungor pravis.
 
Mihi cordis gravitas
res videtur gravis;
iocis est amabilis
dulciorque favis;
quicquid Venus imperat,
labor est suavis,
que nunquam in cordibus
habitat ignavis.
 
Via lata gradior
more iuventutis
inplicor et vitiis
immemor virtutis,
voluptatis avidus
magis quam salutis,
mortuus in anima
curam gero cutis.
 
12. Cignus ustus cantat
 
Olim lacus colueram,
olim pulcher extiteram,
dum cignus ego fueram.
 
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
 
Girat, regirat garcifer;
me rogus urit fortiter;
propinat me nunc dapifer.
 
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
 
Nunc in scutella iaceo,
et volitare nequeo
dentes frendentes video:
 
Miser, miser!
modo niger
et ustus fortiter!
 
13. Ego sum abbas
 
Ego sum abbas Cucaniensis
et consilium meum est cum bibulis,
et in secta Decii voluntas mea est,
et qui mane me quesierit in taberna,
post vesperam nudus egredietur,
et sic denudatus veste clamabit:
 
Wafna, wafna!
quid fecisti sors turpissima?
Nostre vite gaudia
abstulisti omnia!
 
14. In taberna quando sumus
 
In taberna quando sumus
non curamus quit sit humus,
sed ad ludum properamus,
cui semper insudamus.
Quid agatur in taberna,
ubi nummus est pincerna,
hoc est opus ut queratur,
si quid loquar, audiatur.
 
Quidam ludunt, quidam bibunt,
quidam indiscrete vivunt.
Sed in ludo qui morantur,
ex his quidam denudantur
quidam ibi vestiuntur,
quidam saccis induuntur.
Ibi nullus timet mortem
sed pro Baccho mittunt sortem.
 
Primo pro nummata vini,
ex hac bibunt libertini;
semel bibunt pro captivis,
post hec bibunt pro captivis,
quater pro Christianis cunctis,
quinquies pro fidelibus defunctis,
sexies pro sororibus vanis,
septies pro militibus silvanis.
 
Octies pro fratribus perversis,
nonies pro monachis dispersis,
decies pro navigantibus,
undecies pro discordantibus,
duodecies pro penitentibus,
tredecies pro iter agentibus.
Tam pro papa quam pro rege
bibunt omnes sine lege.
 
Bibit hera, bibit herus
bibit miles, bibit clerus,
bibit ille, bibit illa,
bibit servus, cum ancilla,
bibit velox, bibit piger,
bibit albus, bibit niger,
bibit constants, bibit vagus,
bibit rudis, bibit magus.
 
Bibit pauper et egrotus,
bibit exul et ignotus,
bibit puer, bibit canus,
bibit presul et decanus,
bibit soror, bibit frater,
bibit anus, bibit mater,
bibit ista, bibit ille
bibunt centum, bibunt mille.
 
Parum sexcente nummate
Durant, cum immoderate
bibunt omnes sine meta.
Quamvis bibant mente leta,
sic nos rodunt omnes gentes,
et sic erimus egentes.
Qui nos rodunt confundantur
et cum iustis non scribantur.

Carmina Burana (III.- Uf dem anger

Carmina Burana
III.- Uf dem anger.

(6.- Tanz, 7.- Floret Silva Novilis, 8.- Chramer, Gip Die Varwe Mir, 9.- Reie, 10.- Were Din Werlt Alle Min)

1ª Parte

2ª Parte

III.- UF DEM ANGER
 

6. Tanz.
 
7. Floret Silva Nobilis
 
Floret silva nobilis
floribus et foliis.
 
Ubi est antiquus
meus amicus?
Hinc equitavit,
eia, quis me amabit?

Floret silva undique,
nach mime gesellen ist mir we.

Gruonet der walt allenthalben
wa ist min geselle alse lange?
Der ist geriten hinnen,
o wi, wer sol mich minnen?

8. Chramer, Gip Die Varwe Mir
 
Chramer, gip die varwe mir,
die min wengel roete,
damit ich die jungen man
an ir dank der minnenliebe noete.
Seht mich an,
jungen man!
lat mich iu gevallen!

Minnet, tugentliche man,
minnecliche frouwen!
minne tuot iu hoch gemuot
unde lat iuch in hohlen eren schouwen.
Seht mich an
jungen man!
lat mich iu gevallen!
 
Wol dir, werit, das du bist
also freuden riche!
ich wil dir sin undertan
durch din liebe immer sicherliche.
Seht mich an,
jungen man!
lat mich iu gevallen!
 
9. Reie.
 
Swaz hie gat umbe
daz sint alles megede,
die wellent an man
allen disen sumer gan!
 
Chume, chum geselle min,
ih enbite harte din,
ih enbite harte din,
chume, chum geselle min.

 Suzer rosenvarwer munt,
chum unde mache mich gesunt,
chum unde mache mich gesunt,
suzer rosenvarwer munt.
 
Swaz hie gat umbe
daz sint alles megede,
die wellent an man
allen disen sumer gan!
 
10. Were Diu Werlt Alle Min
 
Were div werlt alle min
von dem mere unze an den Rin
des volt ih mih darben,
daz diu chünegin von Engellant
lege an minen armen.

Carmina Burana (II.- Primo Vere)

Carmina Burana
II.- Primo Vere

(3.-Veris leta facies, 4.- Omnia Sol Temperat, 5.- Ecce Gratum)

II.- PRIMO VERE

3. Veris leta facies

Veris leta facies
mundo propinatur,
hiemalis acies
victa iam fugatur,
in vestitu vario
Flora principatur,
nemorum dulcisono
que cantu celebratur.
 
Flore fusus gremio
Phebus novo more
risum dat, hoc vario
iam stipate flore.
Zephyrus nectareo
spirans in odore.
Certatim pro bravio
curramus in amore.
 
Cytharizat cantico
dulcis Philomena,
flore rident vario
prata iam serena,
salit cetus avium
silve per amena,
chorus promit virginum
iam gaudia millena.
 
4. Omnia Sol Temperat
 
Omnia sol temperat
purus et subtilis,
novo mundo reserat
facies Aprilis,
ad amorem properat
animus herilis
et iocundis imperat
deus puerilis.
 
Rerum tanta novitas
in solemni vere
et veris auctoritas
jubet nos gaudere;
vias prebet solitas,
et in tuo vere
fides est et probitas
tuum retinere.
 
Ama me fideliter,
fidem meam noto:
de corde totaliter
et ex mente tota
sum presentialiter
absens in remota,
quisquis amat taliter,
volvitur in rota.
 
5. Ecce Gratum
 
Ecce gratum
et optatum
ver reducit gaudia,
purpuratum
floret pratum,
Sol serenat omnia.
Iam am cedant tristia!
Estas redit,
nunc recedit
Hyemis sevitia.
 
Iam liquescit
et decrescit
grando, nix et cetera,
bruma fugit,
et iam sugit
Ver estatis ubera;
illi mens est misera,
qui nec vivit,
nec lascivit
sub Estatis dextera.
 
Gloriantur
te letantur
in melle dulcedinis,
qui conantur,
ut utantur
premio Cupidinis:
simus jussu Cypridis
gloriantes
et letantes
pares esse Paridis.

Carmina Burana (I.- Fortuna Imperatrix Mundi)

Empezamos a subir Carmina Burana de Carl Orff.
Tanta mugre se ha hecho con esta maravilla de la música -incluso Michael Jackson la usó) que nada mejor para recordar una de mis obras favoritas que subirla al blog.

Hace años vi una versión de la televisión alemana francamente maravillosa, con actores, ambientada en época, una belleza. Si alguien la conoce…, se agradecería la referencia.

Carmina Burana
I.- Fortuna Imperatrix Mundi
(1.-Oh Fortuna-2.-Fortune plango vulnera)

I.- FORTUNA IMPERATRIX MUNDI

1. O Fortuna

O Fortuna
velut luna
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.

Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.

Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et deffectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!

2. Fortune plango vulnera

Fortune plango vulnera
stillantibus ocellis
quod sua michi munera
subtrahit rebellis.
Verum est, quod legitur,
fronte capillata,
sed plerumque sequitur
occasio calvata.

In Fortune solio
sederam elatus,
prosperitatis vario
flora coronatus;
quicquid enim florui
felix et beatus,
nunc a summo corrui
gloria privatus.

Fortune rota volvitur:
descendo minoratus;
alter in altum tollitur;
nimis exaltatus
rex sedet in vertice
caveat ruinam!
nam sub axe legimus
Hecubam reginam.