Elecciones Municipales – “Indecisión” 2008

Éste Domingo en Chile hubo elecciones alcadicias, sobre las que todos sacan cuentas victoriosas.

Aquí están los resultados. Elecciones.

La Concertación obtuvo más alcaldes (pocasos más) con menor votación que la Alianza; la derecha -que sobrepaso al oficialismo en votos- obtuvo casi todas las capitales del país.

Escuchaba a personeros de gobierno argumentar que en las elecciones de consejos municipales (las -efectivamente- más democráticas y representativas del país), la Concertación se impuso con 9 puntos de diferencia, lo que en lo concreto señalaría el aún respaldo masivo a la coalición de gobierno.

Pero no…, hay que decirlo, en estás elecciones la derecha ganó.

Ganó, porque si bien es cierto que en los Consejos municipales la Concertación se impone, en las Alcaldías la gente vota delegando gestión; y la gente delegó gestión en la Alianza.

Ganó porque el peso político y de reproducción de un Consejo es infimo al lado de una Alcadía (una de las apuestas historicas de la UDI, más especificamente). Y su impacto en la política contigente es aún mayor.
Ganó espacio.

Ganó por que pese a que los odios al interior de la Alianza son entrañables, logró mayor unidad orgánica frente a la Concertación con sus varias listas (en una delirante apuesta).

Y la lista podría seguir.

Tema aparte es lo de las listas concertacionistas, en una apuesta que si bien pudo haber contenido la votación PS-PPD, en lo político es una señal de inorganisimo y fragmentación programática al interior del conglomerado de gobierno, que repercute en la imagen de estabilidad del bloque.

Pero no es eso lo que me llama la atención.

Lo que me llama la atención es que sobre un padrón electoral estancado, que no ha cambiado en lo significativo; donde vota básicamente la misma gente que votó en la última elección, el cambio en las porcentajes de votación a favor la derecha -al no justificarse por la irrupción de nuevos votantes- representa un cambió en la composición política del mismo electotado.
Es decir, Chile se ha derechizado. (al menos en la intención de voto).

Y eso es grave.

No es que diga que el país se va a ir al carajo si gana la derecha; porque no. no se va a ir al carajo; el modelo es fundamentalmente el mismo.

Escuchaba a Bachelet perdir “Unidad, Unidad, Unidad”…, al menos se dan cuenta. El próximo año hay elecciones y de seguir en esté tren no vamos para ningún lado.

La derecha -ya- ganó está elección y la ganó entre otras cosas, pero más definitivamente, porque dejo instalada la sensación de que ganó.
Y eso, en política, no es poco.

Ojala esten todos bien (y un poco menos fachos 😛 ) jajajajajaja, snif… 😦
Mario.

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Unasur y Evo Morales.

Yo soy de la concertación (socialista específicamente). He escrito muchas veces contra ella en éste blog, he escrito muchas veces criticando a Bachelet en éste blog, y a Lagos y a muchos dirigentes y políticas de la concertación.
He criticado al Estado de Chile y, al Estado en general (“general”, que fea palabra 😛 ). He criticado incluso la noción de democracia.
Me parece que la autocomplacensia no es el camino a seguir, menos en un país con una flagrante mentalidad autoritaria y menos aun con toda la herencia que aún 20 años depués, queda de la dictadura. En un país en que la mentalidad neo-liberal es hegemónica, inclusive en la izquierda más radicalizada.
Me parece que la autocomplacensia no es la vía para generar cambio en el cambio…, y lo que es peor; me parece que la autocomplacensia es el camino que se ha escogido una y otra vez en Chile desde el ¿retorno? a la democracia.

Sin embargo, me parece -también- que ahora ha hecho [Bachelet] algo de una trascendencia mayor de la evidente (y que ya es mucha.)

La reuníon del Unasur, éste lunes 15 de septiembre en Santiagio de Chile, es algo más que un acto en defensa de Bolivia y de su presidente constitucional, frente a la asonada reaccionaria y genocida de una oposición a la que sólo le falta el bigotito y la swástica en brazo. (Asonadas que en Chile conocemos muy bien). Es también una declaración de soberanía regional.

¿Acaso los latinoamericanos no son dueños de defender su propio destino y defender sus democracias a espaldas del imperio?
EE.UU. declaraba -depués de la expulsión de su diplomático en La Paz- que “el señor Evo Morales ha ido está vez muy lejos”.

A ver…

En primer lugar no es el señor Evo Morales, es el Presidente Constitucional y democráticamente electo de Bolivia. Y si no nos apuramos, también es Apu Mallku, título antes ostentado por Tupac Amaru. (pero claro, eso al Imperio no le importa, a no ser que sea Blanco, Anglo-Sajón y Protestante).

Y en segundo lugar, un Estado se encuentra en todo el derecho de expulsar a cualquier y todo diplomático, que considere implicado en tareas de espionaje y sedición. EE.UU. dirá que no es así (y no reservamos el derecho de creerle o no), Pero el Presidente Evo Morales, sólo hizo uso de una atribución.

Y si a alguien no le gusta, bueno…, como dijo Chavez: ¡¡¡SE VA AL CARAJO, AL CARAJO, AL CARAJO!!!.

América-Latina, esa…, la morena, la bonita, de a poco va encontrando un camino -conducida desde las más diversas experiencias, con la mayor variedad de grados de diferencia (de Lula a Correa, de Chavez a Tabare) y de profundidad- de independencia, soberanía y autoreconocimiento.

Hace un tiempo discutía con un chicos marxistas aquí en Argentina, y les decía -y aún lo sostengo (y lo he escrito antes en éste blog)- que en países como los nuestros la contradicción fundamental no es en lo inmediato la contradicción de clases, sino que está mediada. Que al haber pasado los países centrales sus costos de producción a la periferia, la contradiccón principal sigue siendo la soberanía; y ahora que del capitalismo multinacional, pasamos al transnacional y globalizado, los fenomenos de des-localización y flujos golondrina, nos obligan con más fuerza que nunca a levantar esa soberanía tantas veces pisoteada.

Y en ese proceso, iniciativas como la reunion del Unasur es central, es un hito de autorreconocimiento continental y me parece valorable.
Y eso, sí se lo reconosco a la Concertación y a Bachelet.

No creo que sea un proceso definitivo e irreversible; pero sí es un proceso en el que debemos profundizar.

Otro tema del que no voy a hablar son las nefastas críticas y declaraciones decalificativas al proceso, de esa Bestia Inamible de la derecha criolla, Carlos Larraín; pues es evidente -como señaló un personero de gobierno- la tremenda diferencia entre una presidenta como Bachelet y un viejo oligarca latifundista como Larraín (bueno…, él no uso esas palabras, pero la idea es la misma 😛 ).

Y bueno, es tarde, y me tengo que ir (estoy en un Cyber), pero es algo sobre lo que me gustaría seguir escribiendo.

Ojala estén todos bien.
Y más libres… y, más soberanos.

Un beso.
Mario.

Seremos trogloditas!!!

Increible…
Increible que despues de hablar del cambio cultural que significa tener una mujer presidente en un país como éste, la prensa se pregunte si va a haber que decir “Presidente o Presidenta”, que un programa de farandula en televisión se resarza especulando acerca de las nuevas notas sobre el “vestuario presidencial”, o que le pregunten en una entrevista como fue su primer beso (¡ALGUIEN LE HA PREGUNTADO ESO A LAGOS!) en clara señal que aún falta mucho por avanzar en éste país, que la nueva Presidenta (los genéricos son masculinos así que debería ser “Presidente”; pero el uso es el que manda y me gustara bastante la palabra “Presidenta”) sigue siendo una rareza en una cultura que no termina de entender que el poder no es una cuestión de genero-

Eso.
No escribo más y no he escrito más respecto a esto ya que no creo que el sexo del presidente sea un tema relevante. Es importante sólo en la medida que habla de nuestras propias limitaciones de machos subnormales; y eso es más tema para un psicoanalista que para mi blog.
(aunque uno nunca sabe)

Alkkáno.
Un beso en la oscuridad

Una duda

¿Tenemos Presidente o Papá?

En serio me asalta la duda.

(que no se mal entienda, me gusta Lagos y me gusta harto, pero esto ya es un poco demasiado)

O sea… ¡¡¡paren!!!

Le aguantamos y alabamos su tono de autoridad, nos llama la atención esa curiosa mixtura de izquierda portaliana, defendemos su ímpetu al extremo de justificar que haga callar a los que protestan en su contra (lo de Valdivia fue de leyenda)…

Pero ahora que se han complicado las cosas con Perú no puede decirle a la prensa que no haga preguntas histéricas e irresponsables (aunque ciertamente lo son) para que después salga calmando al país cual padre que informa al hijo diciendo que sabe lo que es mejor para él solo que no se lo explica porque no lo va a entender…

Papá nos dijo quien era Mamá y sepulto definitivamente las primarias. Y de paso escogió a la –hasta ahora- futura Presidenta de Chile

Papá ha sido un buen Presidente; al extremo que su popularidad es tal, que podría hacer “caca” en público si quisiera y subiría en las encuestas.

Pero ese nos es el presidente que quiero, aunque me guste; porque ese no es el país que quiero.
Peleamos contra la dictadura para ser algo más que los hijos del presi…

Podrán decirme y con razón que cada pueblo tiene los lideres que se merece; el problema es que Lagos es un gran lider. Y eso no se justifica un pueblo de oligofrénicos…

17 años de dictadura no pasaron en vano…

Un beso en la oscuridad
Alkkáno

Capital Simbolico

Tengo la impresión de que el Capital Político de la Bachelet es puramente simbólico; es decir más que sus realizaciones políticas lo que señala es que es mujer, de izquierda, con una historia de persecucion política a ella y su famila, la tortura, su padre…, que se hizo cargo del Ministerio de Defenza y encaro a los militares…, etc.

Me parece que Michel Bachelet es para el imaginario colectivo la primer candidata de Izquierda a la Presidencia de Chile desde la “vuelta” a la democracia. Lagós mantenía ese perfil de Concertación de Izquierda más que de Izquierda de la Concertación.

Y eso es complicado; porque al estar claramente posicionada es muy difícil que tenga un gobierno suprapartidario como los hasta ahora implementados por la Concertacón.

Pero además por que la fuerza de la Concertación radica en que es una anomalía política que rompe la lógica de los tres tercios -binominalismo mediante- y relega a la Derecha y a la Izquierda extra parlamentaria a los margenes de ese gran monstruo social que es el conglomerado de gobierno, más un estado de animo que una militancia en el cuerpo social. Y el equilibrio bajo ese supuesto se vuelve más delicado que nunca.

No se cuales serán las codiciones para la gobernabilidad más allá de mantener una elite gobernante.

Ciertamente la Derecha hoy día no es alternativa y mucho menos la Izquierda extra parlamentaria, pero eso sólo vuelve mi reflexión más preocupante.

Un beso en la oscuridad
Alkkáno