Sambayé

¿Quién se acuerda de Los Blops? yo los conocí y los escuche cuando era niño.
Pensaba subir, “Del volar de las palomas” pero encontre Sambayé y no podía sino subir está canción.

Sambayé

Ojala estén todos bien.
Mario.

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La Loba

De esto se trata. Esto es lo que está detras de todo.

Esta canción de Eduardo Gatti es -para mí- más que una canción, un manifiesto.
Es el sonido de fondo detrás de todas mis intecionadas e inintencionadas contradicciones, aun antes de escucharla y enamorarme de ella.

Este es un regalo para Tico (Mario Rucabado) en la más firme esperanza que no se muera de frío en su bicletada patagónica (¿¡A QUIÉN SE LE OCURRE HACER LA PATAGONIA EN BICLETA EN INVIERNO!?). 😯
Igual no tengo piso para acusarlo, pues yo me iba a la cordillera a abrazar arboles; con “un poco” de frío… 🙄 😳

También es un regalo para la Vale y sus afanes micro-políticos, rizomaticos y deseantes…

Pero fundamentalmente un regalo para mí.

http://www.archive.org/download/LaLoba_424/EduardoGatti-Loba08LaLoba_64kb.mp3″

La Loba

Hay una mujer cuyo nombre parece de oro y a veces lo es
Su nombre es el de libertad en el corazón.
Humanos que cubren al mundo con su trabajo y su vaso de vino
Les dicen de todo cuanto hay en fuertes discursos

Con qué rumbo parten aquellos que hablan todo el día entero
Cabalgan en mulas de acero creyéndose todo
La muerte les llega sin copa, sin ropa ni tono en la capa
Ya que la ley de la tierra entera
Es más fuerte que su vanidad
Y la haría polvito por ti, hombrecito en el tiempo
Tus cielos son perdones en tierras más allá del ancho mar.

Un niño y su espacio perdido
Herencia de gloria pisoteada toda
Son leyes de una salvajada escritas en qué
Me pisan, me eyectan, me atraen, me adulan
Como si fuera una variable
Que piensa cosas agradables, te creen así.

Ser cauce que construye valles, que afirma lo que nos rehace
Que crece, que ama en el tiempo igual que una loba
Soy hombre, mujer, niño y padre en este planeta celeste
Y dime quién fue el primer ser humano
Humillado y retado por todos
No fue acaso un poquito más sabio entendiéndote a ti, a mí
Al viejo y despojado, al loco de remate que ama mucho.

Cariño y tormento, verdad y mentira,
Conversamos lugares comunes
No se trata de invadir, sí de madurar
Con palmas en mi mano diestra
Y aquí en mi siniestra una copa vacía
Quizás es sólo un mal entendido, me pierde tu odio

No quiero tu oso granate y guarda tu águila blanca
No sea que acaso se mueran de sed y de hambre
No creas ser dueño de todo, ni quiebres las alas al cisne
Porque la ley . . .

Ojala estén todos siempre bien.
Namaste.

Mario.