Eluana Englaro…

Llevo días escuchando y leyendo noticias sobre la italiana, Eluana Englaro y, si debe morir o no. Y sobre como se ha convertido todo esto en un caso político.

Fallo de la Corte Suprema, intervención de la Iglesia (que quiere salvarnos aun sin nuestro consentimiento: ¡Sieg Heil! Su Santidad 😯  ) , decreto del Primer Ministro Berlusconi, veto del Presidente  Giorgio Napolitano,  amenazas de Berlusconi de llamar al Parlamento y, la clínica La Quiete que ya empezó el proceso de “Eutanasia Pasiva”…

Todo esto en el marco de una lucha de 10 años de Beppino Englaro (padre de Eluana) por que su hija tenga una muerte digna y para recuperar -él- una calidad humana de vida.

La Eutanasia para mí, no es tema; la acepto, me parece válida y digna. Creo en el derecho al Buen Morir y que ese derecho debe ser respetado.
Tiempo atrás escribía aquí mismo sobre el derecho al suicidio.

Lo que me molesta es el concepto de “Eutanasia Pasiva”, es decir -en este caso- le van a dejar de dar comida de forma paulatina, hasta que muera de hambre o por algún fallo sistémico…

Es decir, creo en la eutanasia, porque me parece humanitaria… ¿Pero es humanitario matar alguien de hambre? (aunque no se de cuenta)…

Es comprensible, sí… Evita todo el lío por las implicancias que una medida activa, tendría con el homicidio…, pero es complicado.
Una Eutanasia Activa me parece en este caso lo mejor.
Claro que nuestras legislaciones tendrían que avanzar “un poquito”…, para que eso fuera posible… (y no es ironía, sino sarcasmo).

Ahora…

Esto también me importa por otra cosa…

Porque soy chileno, y en Chile la derecha que en estas elecciones aspira -con serias posibildades- a la Presidencia y, en especial su candidato, no sólo admiran, sino, también, tienen grandes parecidos con Berlusconi…

Aterrador…
(pero del terror malo, de ese que ni Ed Wood se hubiera atrevido a filmar…)

La otra vez discutía con unos amigos y señalaba que no creía que de ganar la derecha, la economía fuera a cambiar drásticamente, después de todo la concertación no sólo ha validado, sino que ha bien administrado el modelo. Pero que sí, en el campo cultural, valórico y de los derechos civiles el cambió me parecía nefasto y brutal…

Baste recordar que durante el ballotage en la elección presidencial pasada, ésta misma derecha, con éste mismo candidato, señaló como defecto moral insalvable, de la entonces candidata socialista y hoy presidenta de Chile, Michel Bachellet, ¡el que era madre soltera!

Una derecha que cuando fue gobierno durante la Dictadura Militar, prohibió, para festín de la Iglesia, ¡el aborto terapéutico!… (total…, que las madres mueran no importa mientras… esté feliz Su Santidad…! No, sí no se preocupe…, ¡Sieg Heil! Su Santidad!!! )

Y así podríamos seguir, con una larga lista de barbarismos, fascismos y, medievalismos, de nuestra tan vernácula derecha…

Después de todo, la bestialidad es siempre la misma…

A decir verdad, el problema de Eluana y Beppino Englaro, es el problema de una sociedad -y no hablo de localismos- que aún no se anima a pasar a la mayoría de edad…

De una sociedad que aún espera y confía en lo que diga Su Santidad…, y que no tiene más motivo para esperar y confiar que el que se trate de Su Santidad…

Escucho a la Iglesia, escucho a Berlusconi, escucho a la derecha vernácula, contemplo la lucha de un hombre porque su hija no sea más una planta de plástico y pueda morir como un ser humano, con dignidad y a todos aquellos que se le oponen, y recuerdo “Ran” de Akira Kurosawa, cuando el misionero cristiano ora y bendice, a las tropas que salen a la batalla y el  guerrero levanta su brazo en Hitlergruß, y grita: ¡AMÉN!

Son las 6 y 24 de la mañana, estoy cansado y quiero dormir…
Me gustaría seguir escribiendo, pero es más un estado de animo que otra cosa…

Presos del fanatismo doctinal, que nos quiere salvar pese a -y contra- nosotros, se hace necesario clamar…

LIBERTAD PARA ELUANA!!!

Eluana Englaro

Eluana Englaro

Ojala estén todos bien.
Mario.

Suicidio

Hace años-unos 20- discutía con un amigo [que no veo hace años] en la escuela de Filosofía del Peda, sobre el suicidio.
Recuerdo que Dimitri (así se llamaba) me decía que el suicidio era un acto de renuncia total de la Libertad pues la bala -como ejemplo de una de las formas de la muerte y extendible a todas éstas- siempre venía de afuera. Y yo le respondía, que el suicidio era -si se realizaba de forma conciente- un acto supremo de Libertad, en que nos apropiabamos del mundo en un acto volitivo absoluto.
Todo esto, frente a la mirada espantada de nuestros contertulios.

Y es que de verdad, el suicidio siempre me ha parecido un tema; en el sentido de la afirmación de Camus, respecto a la vida y acerca de que la pregunta fundamental es si ésta merece ser vivida.

En los comienzos de la Era Cristiana (esa que era y que sigue siendo, pero le queda poquito 😛 ) se puso de moda entre grupos maniqueos y gnósticos con infuencia maniquea o neoplatónica, el suicidio filosófico. El abandono voluntario de la existencia material, degradada y degradante, para reencontrase con el Uno, con Dios, con lo que sea…

Posición que la Iglesia condeno violentamente. Por una defensa de la vida, diría; pero habría que contextualizar que se trata de la defensa de una vida que ya no era de propia pertenencia, sino que le pertenecía a Dios.
En el fondo la Iglesia defendía la vida, porque ya la había robado, ya se la había apropiado; ya nos había “suicidado” a todos.

Hoy la norma garantiza en la mayoría de las constituciones de occidente el derecho a la vida de manera similar -dicho en genérico pues las diferencias entre las fuentes del Derecho Latino y Anglo-Sajón no son pequeñas- y delega tal responsabilidad en el Estado…, es decir, el Estado o la Comunidad Organizada, están por sobre la decisión individual, de seguir o no seguir viviendo. El intento de suicidio es delito 😯 , lo que es ridículo considerando que…, si te intentas matar ¡y te matas! no hay como condenarte… 🙄

Yo soy de los que creen que tiene que reconocerse el derecho al suicidio (lo que me ha traído no pocas peleas), el derecho libre, autónomo y soberano, de decir:

  • – Ya no quiero.
  • – Me harté.
  • – Basta.
  • – Ya no más.

Y no sólo me refiero al suicidio asistido en caso de estados graves de salud, sino el aceptar que una persona puede querer matarse, si le da la gana; y no -en el caso de que falle- encerrarla por su seguridad.

No se lea esto como un llamado a la muerte en masa (nada más lejos de mis intenciones) sino como una posición de principio que supone que uno es dueño -o debe aspirar a eso- de su destino.

Lo que no es tan delirante si consideramos el tema de la muerte asistida, en que la ley obliga a enfermos terminales en estado de sufrimiento permanente a padecer, en vez de morir en paz.

Yo personalmente no creo que el suicidio sea una opción; pues me parece que es un discurso significador y por tanto una construcción ilusoria sobre una realidad que es puro vacío. Soy un convencido que habitar sobre el abismo, implica el mirarlo a los ojos y tener que bancarse la mirada de vuelta; y si no te la puedes, bueno, tienes una vida para mirar, y mirar, y mirar…

Pero no todos piensan como yo. Y es parte de su derecho el continuar o no…

(Escribo esto y recuerdo a Russo hace unos días, gritandome: LIBEEEERAAALLLL….) 😛
jajajajajajajajajajajjajaja.

No se…
A lo mejor…
¿Algo que decir…?
Es un tema que no tengo resuelto.

Un beso a todos. Ojala estén bien.
Mario.