La Inteligencia Militar (+ uno de Sol y Lluvia)

Hay algo en “La Inteligencia Militar” que no deja de sorprenderme.
Hace años circuló un libro llamado de la misma manera que se caracterizaba por traer todas sus páginas en blanco 😛 fue un exito de ventas y se sumó a la prestigiosa familia de libros sin nada. Existen también unas “Reflexiones sobre la Nada”, “Memorias de un Amnésico” y “Las culebras de Hawai” (en Hawai no hay culebras). Pero “La Inteligencia Militar”, tiene algo especial que para los que hemos vivido bajo dictaduras militares.
La Inteligencia Militar, no deja de sorprendernos.

En Chile hay casos mil.
Sólo unos ejemplos:

El `73 estabamos al borde del abismo y ahora hemos dado un paso adelante (Pinochet)
Los Bolivianos son auquénidos metamorfoseados (Almirante Merino)
Todas las noche leo 15 minutos de Platón antes de dormir (Pinochet)
Como decían los señores Ortega y Gasset… (Marino Merino)

Y la lista podría seguir… (se público una muy buena compilación hace años de esas frases.)
Cualquiera podría añadir frases no sólo de militares, sino de defensores de la cultura militarista.

Y ahora resulta que el Jefe del Ejercito Peruano, el general Donayre la emprende con sus dichos contra los chilenos.

“Tengan la confianza (de) que nosotros no vamos a dejar pasar en esta situación difícil a nuestros vecinos del país del sur. He dado la consigna (de) que chileno que entra ya no sale, y si sale saldrá en cajón (ataúd). Si no hay suficientes cajones, saldrán en bolsas de plástico”

No me interesa defender “La Patria” ni mucho menos; no me interesa hablar mal de Perú; no lo haría jamás.

Pero de los milicos…, es otra historia.
Es decir, uno sabe que en realidad, debe ser terrible ensayar toda una vida para representar una obra que nadie quiere que se estrene.
Uno sabe lo más probable es que ningún general muera en batalla y ninguno de sus hijos por supuesto.
Que ni siquiera piensan por ellos mismo; y aquel que se puede dar el lujo -y exibir el orgullo- de pensar, es porque se lo permiten los mismos altos intereses que financian y mantienen su estúpido estilo de vida.

¿QUIEN DIABLOS PUEDE HAYAR SATISFACCIÓN EN CONVERTIRSE EN UN PROFESIONAL DE LA MUERTE?

-Mira mama…, mira…; ¡me convertí en una mierda de ser humano…¡ Dice el milico sonriente. Chileno, peruano, sueco, de donde sea…

Ya, ya, está bien; no todos son iguales, ya… Pero si quería desarrollarse profesionalmente no podría haberse dedicado… -qué se yo- ¿a la Horticultura? No se…, hay tanto campo para cosas distintas de matar.

Así que este post no se trata sobre el general Donayre, ni sobre ningún milico en particular. Sino sólo acerca de la decepción y el dolor de saber que en algun lugar del mundo, alguién (lleno de esperanza) se está entrenando para matar.

Pero como no todo es malo, como aún tenemos esperanza, y aun sin esperanza nos opondríamos a tanta muerte…, aquí va un regalo.

Desde la oscura tiniebla – Sol y Lluvia.

Ojala estén todos bien.
Mario.

Cumpleaños y…, a 20 años del NO

Y lentamente me acerco a mis primeros 2500 años de vida. (estoy de cumpleaños) 😉
Valentina, hoy me regalo un tema espectacular y aquí lo subo. Es esa tristeza alegre que tanto me gusta, o esa alegre melancolía; no se. El estado de ánimo es confuso, pero inconfundible.

Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra-Underground Tango

http://alkkano.googlepages.com/emirkusturicathenosmokingorchestra-u.mp3″

Y esta fue el regalo de Verónica (maravillosa la canción 😉 maravillosa quien me la regalo 😉 )

Fernando Delgadillo – En tu Cumpleaños

http://alkkano.googlepages.com/11-FernandoDelgadillo-Entucumpleaose.mp3″

Hoy -además- se celebran, 20 años desde que echamos al chacal de la presidencia de Chile; con un lápiz y con el mismo mecanismo que él había elaborado para quedarse.

Pueden hacerse muchas críticas al modelo actual y, yo soy el primero en hacerlas; pero nadie en su sano juicio puede extrañar esa época.
Es un tema que se repite de forma recurrente en las discusiones con los chicos que llegaron a la izquierda y desde ahí se radicalizarón -en Democracia- (¡es re-fácil ser ultrón en democracia, haber cuanto durán en dictadura!). Es decir, uno los ve y no sabe si les falto dictadura o les sobro entrenamiento.

Incluso se ve esa actitud en compañeros que militaron bajo las mismas cirscunstancias, en la misma época; y la verdad parece que les quedo gustando vivir fuera de la historia. Imbeciles que dicen cosas al estilo de: “la dictadura no ha terminado, compañero”.

Es cierto, el modelo es el mismo, el enemigo es el mismo, el zapato -si bien de forma más suave- pisa igual que la bota. De eso no cabe duda.
Pero afirmar que aquí no ha pasado nada, que es puro gatopardismo, es un despropósito.

Sino, que recuerden lo que significaba en esos años, simplemete decir “NO”. Y sin embargo lo dijimos.
Recuerdo a viejas que jamas se habían metido en nada, no participaban, no opinaban, uno pensaba que eran de derechas…, participar y motivarse furibundamente en una campañana para sacar al bastardo de La Moneda. Era miedo lo que tenían y, era el miedo lo que habían perdido.

Esa es que quizá la mayor realización de la Concertación de Partidos por la Democracia -más allá de cualquier análisis sesudo al respecto-, el haber logrado que la gente perdiera el miedo.
El haber logrado que la gente tras años de terror ininterrumpido, fuera capaz de tomar un lápiz, entrar en una urna y decir, ¡NO QUIERO MÁS MUERTE!, ¡NO QUIERO MÁS MISERIA!, NO QUIERO MÁS HORROR! Y ¡NO TE QUIERO MÁS A TI, NI A TUI TROPA DE ASESINOS Y PARASITOS (AUGUSTO PINOCHET & CIA.) !

Hoy se hacen muchas críticas, y es bueno hacerlas, pero no debemos perder jamás la perspectiva. Uno escucha hablar contra el transantiago, como si fuera el peor de los males; a mi me parece que miles de desaparecidos es peor -inimaginablemente peor- y sin embargo son los mismos que ejecutaron Chile, los que hoy se presentan como los adalides de la libertad, amparados de manera inconciente (?) por una izquierda que hace tiempo olvido donde está el norte.

Yo soy de izquierda, y lo pienso seguir siendo.
Soy de esa izquierda que en esos años derramó sangre, trantando de detener tanta sangre.
Pero también soy parte de esa generación que entendió, la necesidad y el momento; que entendió que en ese momento lo que importaba no era la ideología, sino detener el terror.
De esa generación que sin olvidar a sus muertos y no estár dispuesta a retrocerder, acepto el desafío a pesar de todas las contrariedades.

De esa generación que voto que NO y que le dio un gran a la vida.

Y hoy a 20 años de triufo del NO en el plebisto del ’88, expresó mi alegría les deseo a todos un Chile mejor.

Para el recuerdo:

Chile, la Alegría ya Viene

Y el que diga que la alegría no llego, es un boludo 😉

Un beso y que estén todos bien
Mario.

Caraduras!

Es increíble como la derecha cuestiona al Dictador ahora que han descubierto que era -junto con todo- un ladrón. Es ciertamente impresentable. Nadie decente puede avalar a un tipo que le ha estado robando al estado por más de veinte años…, pero…

Este vuelco y la nueva condena me resultan incómodos.

¿Por que?

Porque uno de los supuestos de la “transición a la democracia” y “reconciliación” de los chilenos es el mentado “ya nunca más” violaciones a los derechos humanos.

¿Pero cómo creer en quien se rebela frente al robo y toma distancia del ladrón, pero no lo hace de igual forma frente al asesino?

Porque claro… ¡el robo es impresentable, pero las violaciones a los derechos humanos se justifican por el contexto histórico-político (la guerra interna como dicen)!

¡Y ahora resulta que un desaparecido vale menos que un dólar robado!
¡Que la tortura no es tan terrible como el robo! ¡que la violación no es tan mala como la evasión tributaria…!

¿Y esperan que con esa -tácita- distinción aceptemos las nuevas credenciales democráticas de la derecha?

¡¡¡Nadie puede ser tan caradura!!!

Pero bueno; para ser honestos yo tampoco creo en un “nunca más”; después de todo la democracia no ha sido más que un estado de excepción en la historia; un momento, un acontecimiento y no un topos substancial, una posibilidad altamente improbable y de darse, una práctica –al menos- dudosa…

Puede ser que al leer esto se piense que no apunta en la línea correcta; esa que nos señala el camino de la reconciliación. Pero después de todo no puedo no tener presente los últimos versos del poema “Militancia” de Mario Benedetti:

“y si una cosa hemos por fin aprendido
es que el rencor no vale casi nada
pero menos aún vale el perdón

así que será útil que vayan sabiendo
los buenos
los regulares
y los malos
que si de ahora en adelante caminamos y crecemos y buscamos
y hasta cantamos juntos
eso no quiere decir de ningún modo
que hayamos empezado a perdonar

la militancia también es
una memoria
de elefante.”

El Olvido también me sabe a crimen; y ese sabor no puedo -ni quiero- evitarlo.

Un beso en la oscuridad
Alkkáno